Mount Rainier National Park: un paseo por el Paraíso

Mount Rainier National Park

El Parque Nacional del Monte Rainier (Mount Rainier National Park) se localiza en el estado de Washington, en el noroeste de Estados Unidos. Se encuentra a menos de 200 km de Seattle, y su cercanía a esta gran ciudad hace que sea uno de los destinos preferidos por sus habitantes para ir a disfrutar de la naturaleza.

Mount Rainier se alza hasta los 4.392 metros de altitud y es un icono emblemático del estado de Washington. Se trata de un volcán activo que está considerado entre los más potencialmente peligrosos del mundo en caso de despertar de su letargo, aunque no ha habido ninguna erupción desde finales del siglo XIX. Su cima está cubierta por varios glaciares y sus prados llenos de flores son legendarios.

Planificando una visita a Mount Rainier National Park

Durante la planificación de nuestra ruta por el norte de Estados Unidos, tuvimos muy claro desde el principio que no queríamos dejar pasar la oportunidad de ver de cerca el imponente Mount Rainier. Encajaba perfectamente en nuestro recorrido, siendo la mejor despedida posible a nuestro paso por el estado de Washington antes de adentrarnos en el vecino Idaho.

No le pudimos dedicar mucho tiempo, tan solo un día completo, pero fue más que suficiente para realizar una de las excursiones más populares entre los visitantes del parque. Si disponéis de más tiempo podéis dedicaros a explorar Mount Rainier National Park con más detenimiento. En la página web del parque se ofrece toda la información necesaria para elegir entre la multitud de senderos y rutas disponibles.

Nosotros nos decantamos por explorar la zona de Paradise. Sin duda fue todo un acierto. Paradise hace honor a su nombre y es un auténtico paraíso.

Cougar Rock Campground: un camping fantástico en el corazón de Mount Rainier National Park

En cuanto al alojamiento en Mount Rainier National Park, hay diversas opciones para todos los gustos. Dentro del parque solo hay dos hoteles: el National Park Inn y el Paradise Inn. Los precios varían según la temporada, pero no son baratos.

Nosotros nos decantamos por la otra opción que ofrece el parque y nos alojamos en uno de los varios campings que hay. Elegimos el Cougar Rock Campground ya que está muy cerca de la zona de Paradise. Se puede reservar plaza a través de su página web y solo cuesta 20 dólares por noche.

Ya le dedicamos un post en exclusiva a la opción de ir de camping en Estados Unidos. Si queréis información más amplia sobre el tema, no dudéis en echarle un vistazo. Sin duda nosotros os recomendamos esta opción si os gusta la naturaleza y queréis vivir una experiencia distinta.

Cougar Rock Campgrond es un camping muy tranquilo y está en mitad de un bonito bosque. Cada plaza de camping tiene su propia mesa de picnic y una hoguera con parrilla en la que hacer un buen fuego y poder cocinar. Los baños están muy limpios, aunque no hay duchas y solo disponen de agua fría. Pero cualquier posible incomodidad se olvida enseguida ante la perspectiva de disfrutar de una experiencia tan auténticamente americana como tostar unos marshmallows pinchados en un palo sobre el fuego después de cenar.

De excursión por el Skyline Trail

Una de las excursiones más populares de Mount Rainier National Park es la que recorre el sendero Skyline Trail. Su enorme belleza y sus paisajes espectaculares merecen totalmente la pena. El Skyline Trail es tan solo uno de los muchos senderos que recorren la zona del parque conocida como Paradise. No os la podéis perder, es uno de los lugares más bonitos que hemos visto jamás.

El Skyline Trail es una ruta circular, con inicio y final junto al centro de visitantes de Paradise. En total tiene unos 9 km de recorrido aproximadamente. Es de una dificultad media, apto para cualquiera con un mínimo de forma física.

Al inicio del recorrido se atraviesan los famosos prados de flores multicolores que dan fama a este lugar y que le han valido el nombre de Paradise. Es uno de los lugares más bonitos que hemos visto nunca, de esos que te dejan con la boca abierta.

Hay millones de flores, de todos los colores, que lo cubren todo. Si hace un buen día y luce el sol, el paisaje es de una belleza incomparable. Prestad atención a los colibríes que revolotean entre las flores: son muy fáciles de localizar por el reconocible ruido que hacen al batir las alas.

Esta primera parte del sendero es bastante suave, con parte del recorrido asfaltado para facilitar el acceso a los excursionistas.

Un paisaje salpicado de hielo y nieve

A medida que se va ascendiendo, los prados van dejando sitio a más zonas rocosas. Aquí es donde hacen su aparición las primeras marmotas que vemos. Las hay en abundancia y suelen estar tumbadas encima de las rocas, tomando el sol.

También empiezan a aparecer las primeras placas de hielo y nieve. A pesar de estar en agosto, en esta zona la nieve nunca llega a desaparecer del todo. En algunos puntos el sendero está obstruido por la nieve y hay que atravesarla para poder seguir avanzando.

A lo largo del recorrido por el Skyline Trail encontramos varios puntos de especial interés. Uno de ellos es Glacier Vista. En este mirador hay dispuestos unos bancos en los que sentarse a disfrutar de unas vistas incomparables al glaciar Nisqually.

Se puede ver con todo detalle la lengua de hielo del glaciar y gracias a los prismáticos que llevamos podemos apreciar incluso a un grupo de alpinistas trepando por el hielo hacia la cima.

Unas vistas impresionantes a lo largo de todo el recorrido

A partir de este punto la cuesta se hace más pronunciada e incluso hay que subir por unos escalones hasta llegar a Panorama Point, desde donde hay unas vistas espectaculares.

Este tramo del sendero es el más duro, pero merece la pena llegar hasta arriba para contemplar las vistas panorámicas que hay desde allí.

Una vez alcanzado Panorama Point, el sendero empieza el descenso progresivo que nos deberá llevar de nuevo al punto de partida de la ruta.

A medida que descendemos, el bosque y las flores vuelven a dominar el paisaje de nuevo. Por el camino encontramos una bonita cascada e incluso atravesamos un pequeño riachuelo fruto del deshielo por una pasarela de madera.

Cuanto más cerca del centro de visitantes estamos, más gente nos encontramos. Por eso es importante madrugar y alejarse un poco de los lugares más cercanos al aparcamiento, que es donde se queda la mayor parte de la gente.

Una opción para toda la familia: la cascada Myrtle Falls

Si no os apetece caminar ni hacer una excursión larga, igualmente podéis pasar un día fantástico en Paradise disfrutando de sus magníficos prados repletos de flores y sus vistas increíbles a la cima nevada del Mt. Rainier.

Hay un pequeño tramo del sendero, de apenas 2 km, que llega hasta la cascada Myrtle Falls. Se puede realizar en silla de ruedas o con carrito de bebé, por lo que es recomendable para aquellos que viajan en familia con niños pequeños.

Antes de marcharos de Paradise, es buena idea entrar en Paradise Inn a echar un vistazo. Es uno de los hoteles de Mount Rainier National Park. El edificio es muy bonito, con enormes vigas de madera y un ambiente acogedor y agradable. Sin duda es el lugar perfecto para terminar la jornada y tomar algo para reponer fuerzas.

Terminando el día en Reflection Lake

Tras recorrer el Skyline Trail, aún tenemos algunas horas antes de que anochezca. Empezar temprano la excursión nos ha servido para aprovechar bien el día (además de para evitar a las multitudes de visitantes). Hemos acabado bastante cansados, aunque totalmente satisfechos con la experiencia. Pocas veces hemos disfrutado tanto de una excursión, y los paisajes que hemos visto nos han enamorado totalmente.

Pero aún queremos ver algo más de Mount Rainier National Park antes de marcharnos al día siguiente por la mañana. Entre las distintas opciones que ofrece el parque, nos decantamos por una visita a un bonito lago: Reflection Lake. Se encuentra a tan solo 6 km, así que cogemos el coche y en menos de diez minutos estamos admirando su serena belleza.

Mount Rainier National Park

Desde allí parten dos senderos, el Wonderland Trail y el Pinnacle Peak Trail, así que es también un lugar a tener en cuenta si os apetece explorar esta zona del parque.


Sin duda Reflection Lake es el colofón perfecto para un día inolvidable. Mount Rainier National Park ha resultado ser impresionante y se ha ganado un lugar de honor en nuestro corazón viajero. Es sin duda una visita imprescindible si visitáis Washington, ¡no dejéis de comprobarlo por vosotros mismos!.

2 comentarios

  1. Unas fotos buenisimas y con esa naturaleza un paraiso.

  2. rodandoporelmundo dice:

    ¡Muchas gracias, Isabel! La verdad es que disfrutamos muchísimo conociendo este lugar, es una auténtica maravilla.

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