Hoh Rain Forest: en las profundidades del bosque templado lluvioso

Hoh Rain Forest

Amanece en Forks, en el que va a ser nuestro último día en la Olympic Peninsula.  Aún tenemos algunos lugares que explorar antes de dirigirnos al siguiente parque nacional que vamos a visitar: el Mt. Rainier National Park. Salimos bien temprano en dirección a Hoh Rain Forest, nuestra próxima parada.

Upper Hoh Road: una bonita carretera de acceso

Hoh Rain Forest se encuentra dentro de los límites de Olympic National Park y es uno de los lugares más populares del parque.

Las barbas de musgo que cuelgan de los árboles son una de las señas de identidad de Hoh Rain Forest.

El centro de visitantes desde el que parten todos los senderos que recorren Hoh Rain Forest se encuentra a 50 km de Forks. Siguiendo la carretera US-101 en dirección sur, a unos 20 km se encuentra el desvío hacia la Upper Hoh Road. Después tan solo hay que seguir adelante por esta preciosa carretera secundaria que conduce directamente a la zona de aparcamiento del centro de visitantes.

El paisaje es tan bonito que vale la pena parar de vez en cuando y bajar del coche para admirarlo con calma.

Conducir por Upper Hoh Road es un auténtico placer. La carretera serpentea paralela al río Hoh, bajo un dosel verde formado por las copas de los árboles. La vegetación es muy densa y el tamaño de algunos árboles resulta imponente. Merece la pena conducir despacio y hacer alguna que otra parada a lo largo del camino para disfrutar al máximo del paisaje.

El tamaño de algunos árboles es realmente impresionante.

El río Hoh baja con fuerza, y en sus aguas abundan los salmones y las truchas. Mientras circulamos con el coche vemos a varios pescadores sumergidos hasta la cintura en las frías aguas, caña en mano, a la espera de pescar algo.

Aunque pueda parecer un río tranquilo, bajo la superficie la corriente es bastante fuerte.

El bosque templado húmedo de Hoh Rain Forest

A esta temprana hora de la mañana todavía no hay demasiada gente cuando llegamos al centro de visitantes, que justo ahora está abriendo sus puertas al público. Un consejo: antes de empezar a explorar la zona, no olvidéis echaros una cantidad generosa de repelente de mosquitos, porque está lleno por todas partes.

Además de muchos mosquitos, en Hoh Rain Forest también hay muchas ardillas.

Desde el centro de visitantes parten dos senderos cortos: el Hall of Mosses y el Spruce Nature Trail. Si tenéis ganas de explorar la zona en mayor profundidad, también podéis optar por recorrer el Hoh River Trail. Con sus más de 25m km de recorrido, este sendero llega hasta Glacier Meadows, a los pies del imponente pico del Mt. Olympus. Para más información sobre lo que podéis hacer en esta zona, podéis consultar la web del parque.

El sendero Hall of Mosses permite dar un agradable paseo por el bosque templado de Hoh Rain Forest.

Al disponer de poco tiempo para explorar Hoh Rain Forest, nosotros nos decantamos por recorrer el Hall of Mosses, un sendero circular totalmente llano y de tan solo 1,2 km de longitud.

Hall of Mosses: adentrándonos en las profundidades de Hoh Rain Forest

Al empezar a recorrer el sendero que nos adentra en el bosque, tenemos la sensación de estar entrando en un mundo mágico. Solo falta que aparezca algún gnomo entre la vegetación. El ambiente es húmedo y fresco, y la luz del sol apenas consigue colarse por entre las ramas de los altos árboles.

Entre tanta frondosidad, los helechos recubren cada centímetro libre de suelo. El musgo español (también llamado barba de viejo) cuelga de las ramas de los árboles, formando unas curiosas barbas.

El bosque templado húmedo se caracteriza por su clima oceánico, muy lluvioso, lo que se refleja en la densidad de la vegetación que encontramos a medida que avanzamos.

Parece que estemos atravesando una selva, con tanto musgo y líquenes creciendo por todas partes. Sin duda es una maravilla poder pasear por este bosque primigenio.

La vegetación es tan exuberante que cuando no encuentra un hueco libre en el suelo en el que crecer, lo hace sobre los troncos de árboles caídos hace tiempo. Las raíces se entrelazan unas con otras y van colonizando todo el terreno disponible.

Por el camino vemos algunas ardillas. Una de ellas es menos tímida de lo habitual. Se dedica a mordisquear una piña bajo nuestra atenta mirada.

Tras completar el recorrido del Hall of Mosses regresamos al punto de partida, junto al aparcamiento. Ha sido una visita rápida, pero hemos disfrutado mucho paseando por Hoh Rain Forest. Nuestra siguiente parada es la cercana playa de Ruby Beach, así que ponemos rumbo hacia allí.

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