Flagstaff, una interesante ciudad en plena Ruta 66

Flagstaff

Flagstaff es una pequeña pero interesante ciudad situada en Arizona, a una hora y media aproximadamente de Grand Canyon National Park. En nuestro road trip por esta parte de Estados Unidos teníamos pensado hacer noche en Flagstaff pero no esperábamos gran cosa de ella. Sin embargo, la ciudad nos sorprendió muy gratamente y nos dejó muy buenos recuerdos.

Flagstaff se encuentra en la mítica Ruta 66, aunque buena parte de ella haya ido desapareciendo con el transcurso de los años. Pero en Flagstaff todavía está muy presente y por todas partes se encuentran referencias a ella.

Un bonito trayecto por carretera hasta llegar a Flagstaff

Saliendo de Grand Canyon National Park en dirección a Flagstaff por la carretera US-180 pudimos disfrutar de un hermoso paisaje que nos pilló completamente por sorpresa. Tras la aridez de los últimos lugares que habíamos visitado, los bosques de pinos y los prados llenos de flores que atravesamos nos parecieron una maravilla.

Arizona se asienta sobre terreno volcánico y eso se nota con solo mirar por donde uno pisa. El suelo está repleto de fragmentos de roca volcánica que nos recuerdan el origen geológico de esta zona del país. Si tenéis tiempo y queréis acercaros a ver un volcán extinto, no muy lejos de Flagstaff se encuentra el Sunset Crater Volcano National Monument.

El suelo está cubierto por piedras volcánicas como esta.

También aprovechamos para hacer una parada en una curiosa tienda que nos encontramos por el camino. En la Double Eagle Trading Company (526 US-180, Williams, AZ) la decoración exterior es, cuanto menos, llamativa.

Y el interior tampoco se queda corto. Lleno de bichos disecados y de todo tipo de objetos curiosos, es un buen lugar para parar a estirar las piernas y echar un vistazo.

¿Quién no ha soñado con decorar su salón con una cabeza de bisonte? En la tienda hay bichos para todos los gustos: osos, lobos, ciervos, armadillos, serpientes de cascabel…

Un motel de pesadilla

El motel que elegimos para pasar la noche en Flagstaff fue uno de la cadena Americas Best Value Inn (822 W Rte 66, Flagstaff, AZ). Ahora ya no existe, o por lo menos le han cambiado el nombre y actualmente se llama Snow Peak Inn. Aunque otras veces nos hemos alojado en moteles de esta cadena y nunca habíamos tenido ningún problema, sin duda éste fue la excepción a la norma.

Todo era viejo y estaba roñoso y descuidado. La pintura de las paredes de nuestra habitación estaba medio desconchada y las sábanas estaban sucias. Aunque de esto último por desgracia solo nos dimos cuenta a la mañana siguiente, antes de poner pies en polvorosa y salir de allí lo más deprisa posible. Cuando hicimos la reserva por internet, en las fotos no se apreciaba nada raro. Sin embargo, buscando a posteriori las reseñas de otros usuarios en Yelp comprobamos que no fuimos los únicos que salimos horrorizados de allí. Culpa nuestra por no haber investigado mejor antes de hacer la reserva.

De paseo por el centro histórico de Flagstaff

Llegamos a Flagstaff a media tarde procedentes de Grand Canyon National Park. Tras una breve parada en nuestro horrible motel para dejar el equipaje, nos disponemos a explorar la ciudad.

Nos acercamos andando hasta el centro histórico. Vamos dando un agradable paseo que nos lleva hasta la estación de tren.

El edificio principal, que data de 1926, conserva el encanto de las estaciones antiguas. Además, sirve también como centro de visitantes. Allí conseguimos un plano de la ciudad con el que orientarnos durante nuestro paseo.

Mientras estamos allí parados contemplando la estación, pasa un tren de mercancías que parece no tener fin. Los trenes en Estados Unidos son larguísimos, y éste parece que no se va a terminar nunca.

Justo detrás de la estación se encuentra la zona más interesante del casco histórico. Las calles están llenas de pequeñas tiendas, cafeterías y restaurantes.

Mirando escaparates.

El bonito edificio que alberga el Coconino County Superior Court.

Los edificios históricos se conservan perfectamente y hacen que el paseo sea de lo más interesante. El ambiente es muy animado en torno a Heritage Square. Hay mucha gente paseando igual que nosotros y abundan las familias y las parejas jóvenes.

El Weatherford Hotel, cuya construcción data de 1899, se inauguró el día de Año Nuevo de 1900.

Uno de los edificios más conocidos de la ciudad es el Hotel Monte Vista, que data de 1927. Supuestamente está habitado por un fantasma, y muchos famosos se han alojado en él a lo largo de los años.

Flagstaff es una ciudad universitaria, sede de la Northern Arizona University. Eso se nota en el ambiente, más alternativo y juvenil de lo que cabría esperar encontrar por aquí. En las calles abunda el arte urbano y es fácil encontrar murales y graffitis con mensajes que invitan a la reflexión.

Una cena en Galaxy Diner

Como colofón final a este día tan agradable en Flagstaff, nada mejor que una cena en el Galaxy Diner (931 W Rte 66, Flagstaff), un diner estilo años 50 donde nos sirven unas raciones de comida absolutamente descomunales pero para chuparse los dedos. El restaurante es muy popular y nos toca hacer cola un buen rato hasta que nos dan una mesa, pero la espera merece la pena.

¡Y esto es solo el entrante! Después vinieron los platos principales, que fuimos incapaces de terminarnos.
Eso sí, César no quiso marcharse sin tomar un delicioso postre.

A punto de reventar después de tanto comer, nos arrastramos a duras penas de vuelta hasta el motel. Por suerte está justo enfrente del restaurante y no tenemos que andar demasiado. Caemos rendidos en la cama (que aún creemos que está limpia) y nos quedamos dormidos rápidamente. Al día siguiente nos espera una etapa muy especial del viaje, ya que vamos a recorrer uno de los tramos más interesantes de la mítica Ruta 66.

 

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