Explorando Yellowstone: Grand Prismatic Spring y Mammoth Hot Springs

Grand Prismatic Spring

En este último post sobre Yellowstone National Park os vamos a hablar del que sin duda es el lugar más increíble de todo el parque: Grand Prismatic Spring. Si solo pudierais ver una única cosa en todo Yellowstone, os recomendaríamos esta sin dudarlo. No hay palabras suficientes para describir su belleza. Pero además del impresionante Grand Prismatic Spring, también os hablaremos de Biscuit Basin y Mammoth Hot Springs, dos zonas del parque con mucho que ofrecer.

Todos los lugares de los que os vamos a hablar se encuentran a lo largo de Grand Loop Road, la carretera principal del parque. Se encuentran repartidos en un tramo de 80 km, siendo Mammoth Hot Springs el que queda más al norte y alejado del resto. Se tarda más de una hora y media en recorrer esta distancia, así que es aconsejable planificar las visitas con antelación y empezar temprano por la mañana. Podéis empezar las visitas por el sur y terminar por el norte, o podéis hacerlo a la inversa. Eso ya depende de cada cual. Nosotros optamos por empezar por el norte, en Mammoth Hot Springs, y terminar visitando Grand Prismatic Spring.

Biscuit Basin

Después de levantarnos a las 5:30 de la mañana, nos ponemos en marcha. Nuestro objetivo es llegar temprano a Mammoth Hot Springs, pero de camino hacia allí hacemos una breve parada en Biscuit Basin. Esta zona del parque está bastante cerca de Upper Geyser Basin y el famoso Old Faithful. También se puede incluir la visita a Biscuit Basin el día que vayáis a esa zona.

Cuando llegamos allí es aún muy temprano y no hay absolutamente nadie. Poder explorar el lugar nosotros solos es una auténtica gozada. Disfrutamos de las primeras luces del amanecer que se filtran por entre la niebla matutina y las nubes de vapor que se levantan de las distintas piscinas termales. Como hace bastante frío a estas horas (nos hemos levantado a tan solo 3 grados centígrados), el contraste con el agua caliente de las piscinas termales es muy grande.

Eso hace que la cantidad de vapor que emana de ellas nos impida tomar buenas fotos. Aún así, podemos disfrutar de Sapphire Pool y sus aguas de un intenso azul zafiro. Es sin duda una de las piscinas más bonitas de todo Yellowstone.

Una pasarela permite desplazarse por Biscuit Basin. Sus reducidas dimensiones hacen que se trate de una visita bastante rápida. Contiene algunos géiseres y otras piscinas termales, pero sin duda lo más destacable es Sapphire Pool.

Mammoth Hot Springs

Dejamos atrás Biscuit Basin y nos encaminamos a Mammoth Hot Springs. Aunque Grand Prismatic Spring está muy cerca de Biscuit Basin, decidimos dejarlo para el final y vamos de un tirón hasta Mammoth Hot Springs. Cuando llegamos la zona está muy tranquila. Están llegando los primeros visitantes de la mañana, pero de momento todo está muy calmado.

Una de las terrazas de travertino de Mammoth Hot Springs. El color verde se debe a la acción de las bacterias termófilas.

Esta es una zona importante del parque. Si accedéis a Yellowstone National Park por su entrada norte, en Gardiner (Montana), Mammoth Hot Springs es lo primero con lo que os vais a encontrar. Cuenta con una amplia oferta en alojamiento, además de un restaurante, una gasolinera y una gran tienda.

Un poco de historia

Además de por sus maravillas naturales, Mammoth Hot Springs también destaca por su relevancia histórica. Allí se encuentra Fort Yellowstone, un fuerte del ejército estadounidense establecido en 1891.

Al poco tiempo de que Yellowstone se constituyera como el primer parque nacional del mundo en 1872, el departamento del gobierno encargado de su vigilancia se vio incapaz de ejercer sus funciones y proteger el territorio. Los cazadores furtivos campaban a sus anchas y algunos desaprensivos destrozaban las maravillas geológicas del parque para venderlas al mejor postor. No quedó otra solución que encomendar al ejército el control del parque. Se construyó Fort Yellowstone como asentamiento permanente para que los militares cumplieran con sus tareas. No fue hasta 1918, cuando se creo el National Park Service, que el ejército abandonó el lugar.

Hoy en día estos edificios se usan mayoritariamente como residencia para los empleados del parque. Uno de ellos alberga el Albright Visitor Center, un magnífico centro de visitantes con una interesante exposición sobre la fauna de Yellowstone. Os recomendamos que antes o después de vuestra visita a Mammoth Hot Springs os deis una vuelta por aquí: es de lo más interesante.

Explorando Mammonth Hot Springs

Mammoth Hot Springs se divide en dos áreas: Upper y Lower Terrace. Una serie de pasarelas de madera recorren toda la zona de Lower Terrace, donde se concentran las fuentes termales más bonitas e interesantes.

Fuente: National Park Service

Para conocer Upper Terrace, nada mejor que recorrerla en coche. La Upper Terrace Loop Drive es una carretera de sentido único que la recorre en su totalidad. A lo largo del camino hay zonas en las que dejar el coche para explorar la zona más a fondo.

El origen geológico de Mammoth Hot Springs

El terreno sobre el que se asienta Mammoth Hot Springs está formado por roca caliza. El agua caliente de las fuentes termales se encarga de disolver la roca. Al hacerlo, se enriquece con carbonato cálcico. Cuando el agua se enfría una vez en la superficie, ese carbonato cálcico se precipita y da lugar a depósitos de travertino.

Es fascinante contemplarlos de cerca, con sus múltiples capas. Son de un color blanco purísimo, aunque en algunos puntos el crecimiento de bacterias termófilas hace que adquiera tonalidades amarillas, naranjas e incluso verdes.

Paseando entre manantiales termales

Comenzamos a explorar la zona de Lower Terrace y lo primero con lo que nos encontramos es con el Liberty Cap. Se trata de un manantial extinto con un cono de travertino de más de 12 metros de altura. Tal es su tamaño que es perfectamente visible desde la carretera y la zona de aparcamiento.

Tras dejarlo atrás emprendemos nuestro recorrido por las pasarelas de madera que nos guiarán por toda la zona. Nuestra siguiente parada la hacemos en el impresionante Palette Spring. Este manantial es quizá el que más nos gusta de todos los de Mammoth Hot Springs.

A medida que vamos avanzando por la pasarela de madera, casi aceleramos involuntariamente el paso. Lo que vemos es tan asombroso que nos entran las prisas por contemplarlo de cerca y con detenimiento.

En los alrededores algunos árboles quedaron atrapados mucho tiempo atrás entre las formaciones calcáreas. Sus troncos muertos y ennegrecidos nos recuerdan que esta es una zona en continua transformación.

Palette Spring es de un colo blanco níveo, con tan solo algunas trazas anaranjadas en su parte superior. El agua se desliza suavemente de terraza en terraza con un suave borboteo. En la terraza superior, por donde el agua cae en forma de pequeña cascada, se han formado pequeñas estalactitas de travertino.

Seguimos el recorrido hasta Minerva Terrace y Mound Terrace. Minerva Terrace ocupa la parte central de Lower Terrace y es de enormes dimensiones. Una pasarela finaliza en un pequeño mirador a sus pies, pero también se puede contemplar desde la parte superior.

En el momento de nuestra visita, Minerva Terrace apenas tenía agua y no nos pareció demasiado espectacular.

Allí arriba, al otro lado de la pasarela, está Mound Terrace. Con su combinación de colores, el vapor que se eleva del agua y el juego de luces y sombras que crea la luz de primera hora de la mañana, Mound Terrace es un espectáculo natural magnífico.

Grand Prismatic Spring

Ha llegado el momento de poner el broche final a nuestra visita a Yellowstone National Park. No se nos ocurre una forma mejor de hacerlo que visitando Grand Prismatic Spring. Es sin duda lo más increíble y espectacular de todo Yellowstone y el motivo por el que tantas ganas teníamos de visitarlo. Se podría decir que la idea de hacer este road trip por el norte de Estados Unidos nació de nuestro deseo de contemplar en persona Grand Prismatic Spring.

Grand Prismatic Spring hay que verlo desde dos perspectivas distintas: desde su base (en Midway Geyser Basin) y desde arriba (desde el sendero que lleva a Fairy Falls). Os contamos cómo hacerlo de las dos formas.

Viendo Grand Prismatic Spring de cerca

Esta suele ser la forma más habitual de acercarse por primera vez a Grand Prismatic Spring. Nosotros os aconsejamos que empecéis por aquí antes de verlo desde arriba. Así, cuando contempléis la zona desde lo alto, tendréis más claro lo que estáis viendo.

El aparcamiento junto a Grand Prismatic Spring es muy grande, pero se llena fácilmente. No os sorprendáis si veis una hilera enorme de coches aparcados en la cuneta de la carretera bastante antes de llegar allí. Desde el aparcamiento, un puente de madera atraviesa el río Firehole. Allí van a verter las aguas de Grand Prismatic Spring y de las demás fuentes termales de la zona.

Una pasarela de madera conduce a los visitantes hasta Grand Prismatic Spring. Por el camino se pueden contemplar también otras dos piscinas termales. Se trata de Opal Pool y Turquoise Pool, que aunque bonitas, no tienen nada que hacer al lado de Grand Prismatic Spring. También se puede disfrutar de las vistas a Excelsior Geyser, de un color azul tan puro que parece una piscina.

Una pequeña decepción

Contemplar Grand Prismatic Spring de cerca supone siempre una cierta decepción, a pesar de saber de antemano lo que uno va a contemplar. Y es que las nubes de vapor que emanan del agua caliente y la proximidad hacen que no se aprecie en absoluto la enorme belleza de Grand Prismatic Spring. Sin embargo, creemos totalmente necesario acercarse hasta aquí, ya que el entorno sigue siendo asombroso.

Grand Prismatic Spring

El agua que mana de Grand Prismatic Spring forma un gran charco a su alrededor y crea pequeños regueros. Las bacterias termófilas son las encargadas de darle un intenso color naranja a esta parte de la piscina termal.

Una libélula yace muerta en las calientes aguas que manan de Grand prismatic spring.

Lo que sí que se nota desde aquí es el gigantesco tamaño de Grand Prismatic Spring. Es el tercero más grande del mundo y estando tan cerca se aprecia mejor la escala.

Viendo Grand Prismatic Spring desde arriba

Si queréis tener una vista panorámica de Grand Prismatic Spring y verlo tal como aparece en las mejores fotografías, tan solo vais a tener que caminar un poquito. Tras coger de nuevo el coche, solo hay que recorrer poco más de 2 km en dirección sur hasta llegar al aparcamiento de Fairy Falls. El sendero que lleva hasta esta cascada permite obtener la mejor vista posible de Grand Prismatic Spring. No debéis dejar de acercaros hasta aquí, es una visita obligada si visitáis Yellowstone National Park.

Un vez dejéis el coche en el aparcamiento, un bonito puente de hierro os permitirá cruzar el río Firehole. El camino de tierra que os encontraréis a continuación es ancho y llano y se recorre muy fácilmente.

Tan solo tendréis que caminar algo más de 1 km hasta llegar a la altura de Grand Prismatic Spring. Lo veréis a vuestra derecha, pero como aún estaréis al mismo nivel, las vistas van a ser igualmente decepcionantes.

Para verlo bien tendréis que trepar un poco colina arriba. A vuestra izquierda veréis que el paso continuo de visitantes ha abierto pequeños caminitos en el bosque que cubre la colina. Tan solo tenéis que subir por ellos hasta que lleguéis a un punto elevado con buenas vistas. Nosotros llegamos a una pequeña explanada a donde van a parar la inmensa mayoría de visitantes. Desde allí, las vistas despejadas ofrecen una perspectiva inmejorable de Grand Prismatic Spring.

Unas vistas incomparables de Grand Prismatic Spring

Ahora sí que estamos frente a esta auténtica maravilla de la naturaleza. Es sorprendente el enorme tamaño que tiene y lo realmente intensos que son sus colores. Las distintas tonalidades que toma el agua en función de las bacterias termófilas que viven en ella hace que parezca un arcoíris con forma concéntrica.

El centro es de un intenso color azul marino. A continuación hay una amplia franja de azul más claro que se va volviendo de un tono verdoso para terminar en un anillo exterior de color amarillo y naranja intenso. Visto desde lo alto, su forma recuerda un poco a la de un sol, del cual parten unos rayos sinuosos de color naranja que se despliegan por la superficie blanquecina del terreno sobre el que se asienta. Es algo absolutamente asombroso que deja sin palabras a cualquiera.

La mejor forma de despedirse de Yellowstone

Tras disfrutar de este espectáculo sin igual, desandamos el camino hacia el aparcamiento. Ya es hora de dar por finalizada esta etapa de nuestro viaje. Ha llegado el momento de seguir adelante y conocer nuevos rincones de Estados Unidos. Con nuestra visita a Yellowstone hemos cumplido uno de nuestros grandes sueños viajeros. Hace algunos años hubiéramos creído impensable la posibilidad de estar hoy aquí. Pero con muchas ganas y esfuerzo, lo hemos logrado. Y sin duda, ha merecido completamente la pena.

Ahora ponemos punto final a esta primera mitad del road trip por el norte de Estados Unidos. Pero aún nos quedan muchos kilómetros por delante, llenos de nuevos descubrimientos. En el siguiente post, sin embargo, no nos vamos a ir muy lejos de aquí. Os hablaremos sobre Grand Teton National Park, el “hermano pequeño” de Yellowstone. Se sitúa justo al sur de aquí y cuenta con unos paisajes imponentes. Con picos de más de 4.000 metros de altitud, multitud de lagos de origen glaciar y rincones llenos de historia, es sin duda una visita obligada al encontrarnos tan cerca.

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