Explorando Yellowstone: Grand Canyon y Lower Falls

Lower Falls

De las muchas maravillas que ofrece Yellowstone National Park, en este post nos vamos a centrar en las que se encuentran en los alrededores del Grand Canyon of the Yellowstone. El cañón excavado en la roca por el río Yellowstone, con la impresionante Lower Falls precipitándose con fuerza desde más de 90 metros de altura, es realmente impresionante. Sin duda es una de las imágenes más reconocibles de Yellowstone National Park.

Grand Canyon of the Yellowstone

El río Yellowstone es el principal río de Yellowstone National Park. A lo largo de su recorrido cuenta con muchos rincones de belleza espectacular, pero ninguno es comparable a Grand Canyon. Durante milenios el agua ha ido excavando las paredes de roca hasta crear un impresionante cañón. Esta zona del parque es una de las más visitadas y cuenta con varios puntos imprescindibles.

Situada junto a Canyon Village, el acceso al área de Canyon desde Grand Loop Rd es muy sencillo. El cañón se divide en dos zonas: South Rim y North Rim. Ambas merecen una visita, aunque los miradores con mejores vistas se encuentran en South Rim.

Explorando el South Rim

La breve carretera que recorre el South Rim termina en una amplia zona de aparcamiento en Artist Point. A partir de ese punto tan solo es posible seguir a pie. Esta zona es una de las más frecuentadas del parque. Por eso es posible que sea difícil encontrar un hueco para aparcar a según que horas. Pero no pasa nada: un poco antes de este aparcamiento encontramos otro, en Uncle Tom’s Point.

Artist Point

Artist Point ofrece unas vistas insuperables de Grand Canyon y la espectacular Lower Falls. Es una de las imágenes más típicas de Yellowstone National Park y uno de los rincones más fotografiados del parque. Después de dejar el coche en el aparcamiento tan solo hay que caminar unos metros hasta este mirador.

La roca amarilla que el río ha dejado a la vista al excavar el cañón es la que da nombre a Yellowstone.

Si vais durante las horas centrales del día, la zona va a estar totalmente masificada. A veces incluso hay que guardar turno para poder acercarse al borde del mirador a echar un vistazo. Aunque solemos detestar estas situaciones, la verdad es que merece la pena soportar la aglomeración de gente para disfrutar del espectáculo que se ofrece desde aquí.

Una vez os hayáis deleitado con el magnífico espectáculo natural que ofrece el río Yellowstone, podéis dedicar un rato a recorrer el South Rim Trail. Se trata de un sendero que serpentea junto al borde del cañón. Huelga decir que a la que caminéis unas decenas de metros conseguiréis dejar atrás a la mayoría de visitantes y lograréis disfrutar de un poco de tranquilidad.

Uncle Tom’s Trail

Una de las cosas más interesantes que se pueden hacer en Grand Canyon es recorrer el Uncle Tom’s Trail. A pesar de su nombre, no se trata de un sendero propiamente dicho. Se trata de un tramo de 328 escalones de metal que descienden casi en vertical por la pared del cañón y que permiten aproximarse al máximo a la cascada Lower Falls. Desde este punto, los 90 metros de caída de Lower Falls son impresionantes.

Para que os hagáis una idea del tamaño de Lower Falls, fijaos en la gente que aparece en la parte superior derecha de la cascada. Están en el mirador llamado Brink of the Lower Falls, que te acerca hasta el mismísimo borde del agua.

Este peculiar sendero data de 1898. H.F. Richardson, más conocido como “Uncle Tom” obtuvo un permiso para que los turistas cruzaran el río Yellowstone y descendieran por el South Rim hasta la base de la cascada. Mediante unas escaleras de cuerda los visitantes se aventuraban a descender por la pared del cañón. Sin duda era una experiencia solo apta para los más valientes. Pocos años después, en 1905, se construyó una escalera de madera y el negocio del “tío Tom” desapareció.

Un ascenso agotador

La única pega de Uncle Tom’s Trail es que después de bajar, hay que volver a subir. Y lo que al principio parecía coser y cantar, resulta que se convierte en una extenuante subida. A lo largo de la escalera hay algunos bancos en los que parar a descansar, pero aún así es bastante agotador.

Tenedlo en cuenta si andáis bajos de forma o tenéis problemas de salud. Tampoco es apto para los que tienen miedo a las alturas: a través de los escalones metálicos se ve la caída libre que hay hasta el fondo del precipicio. Aún así, las vistas compensan el esfuerzo.

Desde la plataforma que hay al final de Uncle Tom’s Trail se notan incluso las salpicaduras de agua de Lower Falls.

Explorando el North Rim

Una carretera de sentido único permite acercarse hasta el North Rim. A lo largo de ella se encuentran varios miradores en los que parar a contemplar las vistas: Lookout Point, Grand View e Inspiration Point. La carretera llega hasta Canyon Village, donde desemboca en Grand Loop Rd. En Canyon Village hay una tienda, una gasolinera, un centro de visitantes e incluso una oficina de correos. ¿Se os ocurre un lugar mejor desde el que mandar una postal a casa?.

Brink of the Lower Falls

Si desde el South Rim se puede uno acercar a la base de la cascada Lower Falls gracias al Uncle Tom’s Trail, el North Rim permite asomarse al vacío y contemplar la impresionante caída de agua desde su parte superior.

De las dos cascadas que desembocan en el Grand Canyon of the Yellowstone, Upper y Lower Falls, la última es la más espectacular de las dos. Con una altura de más de 90 metros, es casi el doble de alta que las famosas Cataratas del Niágara.

Desde el mirador del Brink of the Lower Falls se tiene una perspectiva completamente distinta de Lower Falls y de todo el cañón. Para llegar hasta allí hay que salvar un buen desnivel a través de un sendero que va trazando eses para hacer la pendiente más llevadera.

De lo primero que nos percatamos es que frente a nosotros, al otro lado del cañón, tenemos las escaleras del Uncle Tom’s Trail. Desde aquí se ven las escaleras en su totalidad. Es fácil darse cuenta de lo endebles que parecen esos escalones de metal pegados a la pared del cañón. La sensación de vértigo es casi aún mayor desde aquí.

El mirador están atiborrado de gente y tenemos que hacer cola para sacar una buena foto. El ruido que hace el agua al caer es muy fuerte y se forma una pequeña bruma a través de la cual se crea un pequeño arcoiris. Aquí arriba el tono verde esmeralda de la cascada se aprecia todavía más que desde el mirador de Artist Point.

Un estupendo punto final a nuestra visita a Grand Canyon

Tras disfrutar de las vistas, emprendemos la vuelta hacia el aparcamiento. Damos por concluida nuestra visita a esta zona del parque, que nos ha parecido fantástica. Pero Yellowstone National Park aún tiene mucho más que ofrecer. Os hablaremos del resto de sus maravillas en los siguientes posts.

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