Un día en Grand Teton National Park

Grand Teton National Park

De todas las maravillas naturales que ofrece Wyoming, sin duda la más conocida la constituye el parque nacional de Yellowstone, del que ya os hablamos con más detalle en la serie de posts que le dedicamos. Pero sería una lástima no reservar un día como mínimo para conocer otro parque nacional lleno de sorpresas y paisajes espectaculares: Grand Teton National Park.

Grand Teton National Park: un parque rodeado de lagos y montañas

Situado justo al sur de Yellowstone National Park, Grand Teton se suele considerar su “hermano pequeño”. Nosotros creemos que eso es un error, ya que de algún modo desmerece sus espectaculares paisajes y la belleza de su entorno.

La principal carretera que circula por el parque lo hace paralelamente a Teton Range. Esta cordillera se alza imponente con sus picos nevados de más de 3.000 metros de altitud. El más alto de todos, el Grand Teton, alcanza los 4.199 metros nada menos.

El origen del nombre de estas montañas es de lo más curioso. Al parecer, unos tramperos franco-canadienses las llamaron a principios del siglo XIX “les trois tétons” porque su forma les pareció similar a la de unos grandes pechos. Con el tiempo, el nombre se termino acortando y adaptando al inglés, quedando finalmente establecido su nombre actual de Teton.

Fuente: National Park Service

A los pies de las montañas se encuentran multitud de lagos de origen glaciar de aguas cristalinas. En ellos se pueden practicar una gran variedad de deportes acuáticos. Grand Teton National Park también ofrece la opción de realizar interesantes excursiones por la zona. En la página web del parque podéis encontrar toda la información necesaria para planificar vuestra visita.

Nosotros solo pudimos dedicar un día a visitar el parque. Sin duda nos hubiera gustado disponer de más tiempo para profundizar algo más en los bellos paisajes de Grand Teton. A continuación os contamos lo que hicimos durante ese día.

Una breve parada junto a Jackson Lake

Salimos de nuestro camping en Yellowstone bien temprano por la mañana. Son las 7:30 horas y está lloviendo. La lluvia termina pronto, pero el cielo sigue completamente cubierto. Pasarán algunas horas hasta que escampe completamente y podamos tener unas vistas completamente despejadas de las montañas.

Circulamos por la John D. Rockefeller Jr. Parkway, la carretera que conecta los parques de Yellowstone y Grand Teton. Recibe este nombre en honor al magnate, que también fue un gran filántropo y conservacionista y colaboró activamente dando apoyo a la creación y el mantenimiento de numerosos parques nacionales, entre ellos Grand Teton.

Las vistas desde la orilla de Jackson Lake son fantásticas. Las montañas se esconden tras las densas nubes, pero aún así disfrutamos del bonito paisaje.

Llegando ya al extremo sur de Jackson Lake tomamos el desvío hacia Teton Park Road. Esta carretera será la que nos conducirá hasta el corazón de Grand Teton, circulando paralela a las montañas. Aprovechamos para detenernos unos minutos junto a la presa de Jackson Lake, alimentado por el río Snake. Aunque el lago es de origen natural, esta presa se construyó para aumentar las reservas de agua. Las vistas que se tienen desde este punto son preciosas, aunque las nubes nos las estropeen un poco.

La presa de Jackson Lake, cuyas aguas alimentan el río Snake.

Chapel of the Sacred Heart: una curiosa capilla en la orilla del lago

Seguimos nuestro camino y pocos minutos después nos topamos con la Chapel of the Sacred Heart. Se trata una bonita capilla construida de madera en su totalidad, al estilo de las cabañas de troncos. Toda esa madera hace que resulte muy cálida y acogedora. Es distinta a ninguna capilla que hayamos visto antes y nos encanta.

Una de las vidrieras de la capilla.

Solamente se utiliza durante los meses de verano, y su ubicación en la orilla del lago la convierte en una visita muy recomendable. Tras esta breve pero interesante parada continuamos con nuestro recorrido por carretera disfrutando de las vistas.

Una breve pero interesante parada en Moose

Poco antes de llegar al final de la carretera Teton Park Rd, antes de reincorporarnos a la Hwy 89, hacemos otra interesante parada. En la diminuta población de Moose hay varias cosas que ver.

La más destacada es sin duda el Craig Thomas Discovery and Visitor Center. Este centro de visitantes cuenta con una interesantísima exposición sobre la fauna del lugar. Muy recomendable para cualquiera, pero si viajáis con niños os lo recomendamos especialmente.

Como no tuvimos la suerte de cruzarnos con un alce ni siquiera en Moose, nos resarcimos con el que había en la entrada del centro de visitantes.

También se puede visitar otra pequeña capilla de madera, llamada Chapel of the Transfiguration. Y en la orilla del río Snake se encuentra el interesante Menors Ferry Historic District. Cuando en 1894 William D. Menor se instaló a este lado del río, vivió aislado durante varios años. La mayoría de pobladores se habían instalado al este del río y él era el único que vivía en la orilla oeste. Por eso terminó construyendo un ferry a modo de transbordador para comunicar ambas orillas, convirtiéndolo en un cruce de vital importancia para los primeros habitantes de la zona. El negocio funcionó hasta 1927, cuando se construyó un puente sobre el río que hizo innecesario seguir usándolo. Es posible visitar una replica del ferry con su cable cruzando en río y la cabaña de troncos que era la oficina del señor Menor.

Mormon Row: un viaje en el tiempo al siglo XIX

Dejamos atrás Moose y nos dirigimos a otro importante enclave histórico de la zona: Mormon Row Historic District. Ninguna visita a Grand Teton National Park estaría completa sin conocer de cerca la historia de Mormon Row.

Para llegar hasta Mormon Row, hay que tomar la carretera Antelope Flats Road. El desvío se encuentra en la Hwy 89.

En la década de 1890 se estableció en esta zona una próspera comunidad de mormones provenientes de Salt Lake Valley para acomodar a su creciente población. Eligieron este sector del valle por sus tierras fértiles y por el resguardo que les ofrecía Blacktail Butte, una pequeña colina cercana.

Las viviendas y los graneros de esta comunidad mormona se han conservado en perfectas condiciones hasta la actualidad, en un esfuerzo por preservar la interesante historia de los pioneros que se instalaron aquí.

La más famosa de las edificaciones de Mormon Row es Moulton Barn. Es un antiguo granero rodeado de una cerca de alambre de espino y postes de madera que lo convierte en una postal perfecta al recortarse tras él las siluetas de los Tetons. Se trata sin duda de un lugar de lo más fotogénico.

A pesar de que las nubes no permiten contemplar los picos nevados que se alzan tras el granero, Moulton Barn ofrece una imagen impresionante recortado contra las montañas del fondo.

Además de los edificios y del bonito paisaje, la otra atracción del lugar son los perritos de las praderas. Toda la zona está plagada de estos simpáticos animalitos. El suelo está completamente agujereado por sus madrigueras y los perritos de las praderas posan sin vergüenza ante los visitantes.

Dando un rodeo por Gros Ventre Road

La zona es tan bonita que invita a quedarse un buen rato merodeando por allí. Pero ya va siendo hora de seguir adelante y nos toca dirigirnos a Jackson, la principal población del valle conocido como Jackson Hole. En vez de volver a la carretera principal por el mismo lugar por donde hemos venido, optamos por terminar de rodear Blacktail Butte por el sur siguiendo la Gros Ventre Road hasta reincorporarnos a la Hwy 89 de nuevo.

Partiendo desde Moulton Barn, la carretera parece en buen estado. Pero poco después se hace evidente que no está pensada para circular sin un 4×4.

El trayecto no es demasiado largo y el paisaje es precioso, pero no os recomendamos esta opción a no ser que vayáis en 4×4 o seáis tan temerarios como nosotros. La carretera solo está asfaltada en el tramo final, y en el tramo sin asfaltar el camino no está en condiciones adecuadas para circular con un coche normal sin arriesgarse a sufrir algún percance.

Los prados se extienden a los pies de Blacktail Butte.

Hay que conducir muy despacio y con mucho cuidado, pero al final conseguimos llegar al tramo asfaltado sin mayores contratiempos y sin cargarnos el coche de alquiler. Por lo menos hemos disfrutado de las bonitas vistas, con el Blacktail Butte a nuestra derecha y grandes prados a nuestra izquierda. Incluso nos encontramos con un rebaño de pronghorns pastando tranquilamente.

Los pronghorns parecen antílopes pero no lo son.

Paseando por Jackson, un bonito pueblo turístico

Llegamos a Jackson sin más contratiempos y damos un paseo por el pueblo. El centro neurálgico de Jackson lo constituye Town Square. Esta bonita plaza tiene unos curiosos arcos de entrada hechos con cornamentas de ciervo.

Pero no sufráis: ningún ciervo ha sido dañado para conseguirlas. Proceden del cercano National Elk Refuge, lugar al que migran en invierno los abundantes ciervos de Grand Teton National Park. En este refugio se encargan de su protección y han ido recogiendo los cuernos que los ciervos mudan de forma totalmente natural cada año.

Una tranquila calle de Jackson.

El pueblo es bonito. Está muy limpio y arreglado y lleno de tiendas de regalos para turistas. No solo vive de los visitantes de Grand Teton National Park que se acercan a pasear por sus cuidadas calles. Todo el valle de Jackson Hole (cuya principal población es Jackson) es un importante centro de esquí durante el invierno. Si os interesa este tema, podéis consultar las webs de algunas de las principales empresas de la zona, como Jackson Hole Mountain Resort o Snow King Mountain Resort. En ambos casos también ofrecen interesantes actividades durante el verano, adecuadas para toda la familia.

Un bar al estilo cowboy

A pesar de que el pueblo de Jackson resulta excesivamente turístico para nuestro gusto, es un lugar agradable por el que pasear y en el que parar a comer. Nosotros lo hacemos en el Million Dollar Cowboy Bar.

El exterior del bar nos recuerda que estamos en el Salvaje Oeste.

Es un local bastante conocido y popular, en parte gracias a su decoración interior. En la barra del bar no hay taburetes convencionales, sino unas sillas de montar en las que sentarse a tomar algo. No son particularmente cómodas, así que tras la foto de rigor nos cambiamos a una mesa convencional.

La comida (una hamburguesa y un sandwich de queso fundido bastante sosos) es bastante cara para lo que ofrece. Pero teniendo en cuenta que aquí viven del turismo es normal que los precios estén muy inflados. Aunque es curioso entrar a ver el interior del local, no os podemos recomendar que comáis aquí.

Unas vistas despejadas de Teton Range

Tras la comida volvemos a coger el coche y emprendemos el camino de vuelta en dirección a Yellowstone. Por el camino nos detendremos en Jenny Lake para disfrutar del bonito lago. Pero al circular ahora por Teton Park Road tenemos la gran suerte de poder admirar al fin las grandiosas montañas que constituyen el corazón de los Tetons.

Finalmente se han despejado las nubes que las cubrían esta mañana. Tenemos frente a nosotros los picos de más de 3.000 metros y son realmente imponentes. Nos paramos junto a la carretera y sacamos los prismáticos para contemplarlos mejor.

Disfrutando de un merecido descanso en Jenny Lake

Finalmente llegamos a Jenny Lake. El lago no es muy grande pero sus cristalinas aguas y las montañas que lo rodean hacen que sea un lugar bellísimo.

En la zona sur del lago se concentran una buena cantidad de servicios (camping, alquiler de barcas, centro de visitantes, etc). Es una zona bastante concurrida, así que no os sorprendáis si os encontráis con mucha gente por allí.

Fuente: National Park Service

Se pueden hacer excursiones por los alrededores, como por ejemplo a Hidden Falls e Inspiration Point. Esa era nuestra idea inicial, pero la descartamos porque han aparecido unos nubarrones grises bastante amenazadores que presagian tormenta. Sin embargo, se trata de una agradable excursión. Se puede hacer completa, por el sendero que recorre todo el perímetro del lago. O podéis tomar uno de los botes que os lleva hasta esa zona y os ahorran un buen trozo del recorrido. La empresa que gestiona este servicio tiene una página web en la que consultar precios y horarios.

Vemos que hay gente dando una vuelta por el lago en barca o en kayak. Si os apetece podéis alquilar uno. Como el día no invita demasiado a bañarse, nos conformamos con dar un paseo junto a la orilla. Encontramos una preciosa playa de guijarros en la que parar a mojarnos los pies.

Para nuestra sorpresa, el agua no está tan fría como cabría esperar. Disfrutamos de un merecido momento de relax mientras nos maravillamos con el bonito paisaje de nuestro alrededor.

Terminando el día en Lewis Falls

Tras terminar de pasar la tarde junto a la orilla del lago, emprendemos el camino de regreso a Yellowstone National Park, donde estamos alojados. Hemos concebido la visita a Grand Teton National Park como una excursión de un día completo desde Yellowstone. Es una lástima no poder disponer de más tiempo para dedicarlo a este bonito parque natural, pero aún así hemos podido conocer algunos de sus rincones más bonitos e interesantes.

Pero el día aún no ha terminado y aprovechamos para hacer una última y breve parada. Ya dentro de las fronteras de Yellowstone se encuentra Lewis Lake, un pequeño y tranquilo lago. La carretera pasa junto a su orilla y ofrece unas buenas vistas. Nosotros nos detenemos en Lewis Falls, una bonita cascada situada justo al sur del lago, también junto a la carretera.

Ya falta poco para que anochezca, así que no podemos quedarnos mucho rato. Hay varias personas por allí, algunas casi al pie de la cascada. Está empezando a refrescar y no queremos que se nos vaya la luz del día antes de llegar a nuestro camping. Tras admirar las vistas un rato, damos por terminado este interesante día. Sin duda es un bonito broche final para nuestra visita a Grand Teton National Park.

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