De paseo por Venecia: Castello

Castello

Una escapada de cinco días a Venecia da para mucho, pero es difícil abarcarlo absolutamente todo. Tras haber descubierto sus sestieri más emblemáticos, aún nos quedaba por conocer el más extenso de todos: el barrio de Castello. Situado en el extremo oriental de Venecia, es un barrio que nos hubiera gustado poder explorar con más tiempo. Lo que vimos de Castello nos encantó y nos dejó con ganas de más.

Uno de los bonitos rincones que se esconden en las calles de Castello

Castello es un barrio de lo más variopinto. Es famoso por albergar los antiguos astilleros y por ser donde se celebra la Bienal de Venecia. También cuenta con una de las librerías más originales que hemos visto nunca. Pero Castello es mucho más. En la zona colindante con San Marcos abundan los turistas, que exploran sus callejuelas y sus bonitos canales.

Al fondo del canal se puede ver el campanario de la iglesia de Sant’Antonin
Otro bonito canal de Castello

Pero cuanto más nos alejamos de allí más tranquilo se vuelve todo. Podemos contemplar el día a día de los vecinos del barrio, que hacen sus compras y van a recoger a los niños al colegio. Los abuelos se sientan a charlar en los bancos de un campo cualquiera mientras sus nietos juegan a la pelota y corretean alegremente.

Campo Santa Marina

Recorriendo las animadas calles de Castello

Nuestro paseo lo empezamos por la parte más turística de Castello, ni más ni menos que junto al Palacio Ducal. A través del Ponte della Paglia cruzamos de San Marco a Castello, al mismo tiempo que admiramos una vez más el bonito Puente de los Suspiros (del que ya os hablamos en el post dedicado a San Marcos).

Vamos paseando mientras disfrutamos de las vistas a la laguna veneciana. Tenemos enfrente la pequeña isla de San Giorgio Maggiore. Precisamente desde lo alto del campanario de su iglesia se tienen unas buenas vistas del barrio de Castello.

La iglesia de San Giorgio Maggiore luce especialmente bonita al atardecer

Vamos caminando sin prisas junto a la laguna, sorteando un puente tras otro que nos permiten atisbar la red de canales que surcan el barrio. Al poco rato nos adentramos por las estrechas calles y vamos a parar al Campo Bandiera e Moro. A esta hora de la tarde la plaza bulle de actividad. Los niños han dejado abandonadas las mochilas del colegio en un rincón y la han convertido en un improvisado campo de fútbol.

En Castello la vida cotidiana sigue su curso ajena a los turistas

Arsenal: los astilleros más importantes de Europa

Callejeamos un poco más mientras vamos en dirección al Arsenal. Poco antes de llegar nos topamos con la pequeña iglesia de San Martino, en la que hay montado un pequeño mercadillo con ropa de segunda mano.

Justo a la vuelta de la esquina se encuentran los impresionantes astilleros en los cuales la República de Venecia construyó la flota con la que llegó a dominar el comercio marítimo en el Mediterráneo. Durante la Edad Media fue una de las industrias más importantes de Europa, llegando a fabricarse un barco al día.

La puerta principal que da acceso al Arsenal, la llamada Porta Magna, data de 1460. Es de estilo renacentista y fue la primera construcción de este estilo arquitectónico de la ciudad. Cuatro estatuas de leones custodian la entrada al Arsenal y se añadieron en el siglo XVII procedentes de Grecia.

Los dos torreones de ladrillo rojo que hay junto a la Porta Magna y las murallas almenadas le dan un cierto aire de castillo. Ya está atardeciendo y todo se ve de lo más bonito con la luz dorada del sol.

Mucho más por explorar en Castello

Llegados a este punto decidimos seguir explorando la zona antes de que se nos haga más tarde. El barrio de Castello es muy extenso y nosotros estamos ya muy cansados. Es por eso que dejamos de lado seguir la visita hasta su extremo más alejado.

Rincón cerca del Arsenal de Venecia

Y es una verdadera lástima, ya que parece una zona muy agradable para pasear. Muy cerca de allí se abre la amplia Via Giuseppe Garibaldi, que termina desembocando en los Giardini della Biennale.

Descansando de nuestro paseo por Castello

En estos jardines se celebra la Bienal de Venecia y es aquí donde se encuentran los pabellones permanentes de los distintos países participantes. Como las exposiciones no dejan de crecer año tras año, una parte de ellas se llevan a cabo en algunos de los edificios del Arsenal. Sin duda pasear por los Giardini tiene que ser un auténtico placer, pero tendremos que regresar a Venecia para hacerlo. También nos quedamos con las ganas de visitar la diminuta isla de San Pietro di Castello y su basílica. Está claro que el día que volvamos a la ciudad nos acercaremos hasta aquí sin dudarlo.

Un tranquilo canal de Castello

Mientras regresamos a la parte más bulliciosa y ajetrada de Castello vamos descubriendo nuevos rincones encantadores. Uno que nos gusta especialmente es el solitario Campo do Pozzi, con un bonito pozo en su centro.

Acqua Alta: una de las librerías más bonitas del mundo

Vamos dejando atrás canales y calles hasta llegar a uno de esos lugares que hacen de Venecia un lugar único en el mundo: la librería Acqua Alta. Si sois amantes de los libros seguro que os encanta esta curiosa librería de segunda mano.

Una de las entradas a la librería

Los libros se amontonan sin un orden aparente y no falta un gato que se echa la siesta en un rincón. ¡Incluso hay una góndola repleta de libros en mitad de la tienda! La librería nos gusta tanto que pasamos un buen rato curioseando por allí.

Tampoco nos perdemos las vistas que hay desde su pequeña terraza. Hay una escalera hecha con viejos tomos de enciclopedia que permiten echar un vistazo al canal que pasa por la parte trasera de la tienda. Sin duda una visita a esta peculiar librería es altamente recomendable.

La entrada principal a la librería se encuentra en la Calle Lunga Santa Maria Formosa. Siguiendo recto por ella se llega a la preciosa plaza del mismo nombre. En ella se encuentra la bonita iglesia de Santa Maria Formosa, que encontramos cerrada cuando llegamos.

El impresionante Campo Santi Giovanni e Paolo

A pesar de lo bonito que es este campo, hay otro bastante cerca que logra esclipsarlo con su espectacularidad. Se trata del Campo Santi Giovanni e Paolo, que nos deja con la boca abierta. La fachada de la Scuola Grande di San Marco, de mármol blanco, es una maravilla.

Lo que más nos sorprende es descubrir que actualmente forma parte de un hospital público. A su lado se encuentra la hermosa Basilica dei Santi Giovanni e Paolo. Por un módico precio se puede acceder al interior, pero nosotros nos limitamos a echar un vistazo desde la puerta.

Descansamos unos minutos en la hermosa plaza y damos así por terminado nuestro paseo por Castello. Hemos disfrutado mucho dedicando una tarde a recorrerlo y creemos que merece la pena adentrarse en él sin prisas para conocerlo un poco más a fondo.

En esta plaza terminamos la visita a Castello

1 comentario

  1. […] que anochezca, así que decidimos explorar el barrio de Castello. Si queréis leer más sobre él, aquí tenéis el post que le dedicamos. Regresamos de Castello con el sol a punto de ponerse. Podríamos […]

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