De camping en Estados Unidos

De camping en Estados Unidos

En nuestro viaje a Estados Unidos en agosto de 2014 decidimos probar una forma alternativa de alojamiento. Tanto para ahorrar dinero como para estar más en contacto con la naturaleza, ir de camping en Estados Unidos resultó ser una gran opción.

No podríamos estar más contentos con la experiencia, a pesar de que no todo fueron momentos agradables. Queremos contaros cómo fue, tanto lo bueno como lo malo, para que así tengáis una perspectiva distinta de la habitual a la hora de buscar alojamiento durante vuestro viaje a EEUU. En nuestro caso fuimos de camping con una tienda de campaña. También está la opción de alquilar una autocaravana, algo muy habitual allí, pero sobre eso no os podemos dar información porque no lo hemos probado todavía.

A continuación os hablaremos de nuestra experiencia y os daremos algunos consejos por si os decidís a probarlo.

(Atención: en este post os mencionamos lugares de los que todavía no hemos hablado en el blog. Pero todo llegará. Pronto os lo contaremos todo sobre nuestro viaje por Estados Unidos de 2014).

Principales ventajas

Un gran ahorro

La ventaja más obvia de ir de camping en Estados Unidos es el ahorro. Una noche de alojamiento en un motel normalito en plena temporada alta puede oscilar entre los 60 y los 120 dólares. En los parques nacionales (y sus alrededores) los precios siempre son muy elevados porque hay mucha demanda. El ahorro es evidente cuando tenemos en cuenta que una plaza de camping para una tienda de campaña pequeña suele oscilar entre 15 y 30 dólares. A veces incluso es posible acampar gratis (aunque en ese caso no se ofrece ningún servicio básico). El alojamiento siempre encarece mucho un viaje, así que esta puede ser una forma excelente de recortar gastos.

En mitad de la naturaleza

Otra gran ventaja, que en nuestra elección también tuvo muchísima importancia, es que ir de camping en Estados Unidos permite estar en contacto total con la naturaleza. ¿Hay algo más gratificante que levantarse por la mañana oyendo el canto de los pájaros y las hojas de los árboles mecidas por el viento?

Montando la tienda en uno de los campings donde pasamos una noche.
Montando la tienda en Cougar Rock Campground, en Mt Rainier National Park (Washington).

Bueno, tópicos aparte, los parques nacionales de Estados Unidos se disfrutan más y mejor si uno se aloja dentro de ellos. Te ahorras mucho tiempo y dinero en desplazamientos innecesarios, ya que muchos moteles están a las afueras de los parques. Y además sueles estar en mitad del bosque, en un entorno privilegiado.

Diversión en familia

Otra ventaja sobre ir de camping en Estados Unidos es lo divertido que resulta. Si viajáis en familia puede ser una gran experiencia para los niños. Toda mi infancia la pasé yendo de camping y os aseguro que es una forma estupenda de crear lazos más fuertes con la familia. Y a los niños les encanta.

¡Cocinar sobre el fuego es muy divertido!
¡Cocinar sobre el fuego es muy divertido!

En Estados Unidos es muy típico ir de camping. Tienen una red de campings (tanto públicos como privados) fabulosa y muy bien preparada. Y siempre organizan actividades para toda la familia. Aunque nosotros no viajamos con niños, estamos convencidos de que Estados Unidos es el país ideal para viajar con ellos. ¡Y no hay nada mejor que preparar unos deliciosos s’mores junto al fuego mientras se cuentan historias divertidas!.

Principales inconvenientes

No es demasiado cómodo

Quizá el inconveniente más obvio sea el de la comodidad. No es lo mismo dormir sobre el duro suelo que en una cómoda cama. Si somos completamente sinceros, nosotros lo pasamos bastante mal en ese aspecto. Por la mañana nos levantábamos muy temprano con todo el cuerpo dolorido y con ganas de salir de la tienda para poder desentumecernos. En parte fue culpa nuestra por no ir bien equipados con un colchón hinchable o unas buenas esterillas, pero aún así reconocemos que ir de camping en Estados Unidos puede que no sea para todo el mundo.

Tener que cocinar de esta forma puede suponer un inconveniente para algunos. Sin embargo, a nosotros nos parece muy divertido.
Tener que cocinar de esta forma puede suponer un inconveniente para algunos. Sin embargo, a nosotros nos parece muy divertido.

También hay gente a la que no le gusta la idea de no tener un baño privado. Eso ya depende de los gustos de cada cual. Nosotros estamos dispuestos a renunciar a algunos “lujos” porque nos compensa a muchos niveles. Pero si uno no está acostumbrado a ir de camping quizá no le atraiga demasiado la idea.

Hace más frío de lo que parece

En algunos lugares en los que acampamos pasamos un frío espantoso. A pesar de estar en agosto, viajamos a lugares de alta montaña y por la noche las temperaturas llegaron a bajar hasta los 3 o 4 grados centígrados. Nuevamente, nuestro equipamiento no era el más adecuado. El saco de dormir que llevábamos estaba recomendado para temperaturas a partir de 10 grados. Así que el frío fue un gran inconveniente para nosotros. No obstante, es algo que se soluciona fácilmente yendo de compras. En nuestro caso lo que hicimos fue comprar un edredón en un Walmart. Nos salvó de morir helados y ahora lo usamos en casa. Y cuando llegamos a lugares más cálidos, lo pudimos utilizar a modo de “colchón”.

Preparando el equipaje

Tras decidirnos a probar lo de ir de camping en Estados Unidos tuvimos que equiparnos para ello. Teníamos dos opciones: viajar con todo lo necesario desde España o comprar todo el material una vez en Estados Unidos. Nosotros decidimos llevarnos lo más básico e imprescindible, y luego comprar las cuatro cosas que nos faltaran una vez allí. Viajamos con dos maletas grandes que facturamos. En una llevábamos toda nuestra ropa y artículos personales, mientras que la otra la dedicamos exclusivamente al equipo de acampada.

El material básico

Lo que nos llevamos fue lo siguiente: la tienda de campaña, un plástico protector para poner en el suelo bajo la tienda, los sacos de dormir, una cacerola y una sartén aptas para cocinar directamente sobre una hoguera, un par de linternas y una lámpara a pilas para el interior de la tienda. A eso le añadimos el equipo básico para hacer excursiones (una mochila, cantimploras y unos bastones de travesía) y ya teníamos todo lo imprescindible. Todo este material lo compramos en Decathlon, que ofrece una buena relación calidad-precio y cuyos productos son más que adecuados para el nivel de uso que nosotros les íbamos a dar. En lo que más nos fijamos fue en el tamaño y el peso de la tienda y de los sacos de dormir, ya que había que tener en cuenta las limitaciones de la maleta en la que los íbamos a transportar.

En el maletero del coche cabe todo lo necesario para ir de camping.
En el maletero del coche cabe todo lo necesario para ir de camping.

Dónde comprar material para ir de camping en Estados Unidos

Una vez en Estados Unidos completamos nuestro equipamiento con una silla plegable de camping, utensilios de cocina básicos (platos y vasos, cubiertos, una tabla de cortar, un cuchillo y unas tijeras de cocina, un abrelatas, algunos tupers, una manopla de cocina para no quemarnos con el fuego, etc), una nevera portátil pequeña y un martillo para clavar las piquetas de la tienda de campaña. Todo este material lo compramos en supermercados Wal-Mart  y en tiendas de las cadenas Dollar Tree y Family Dollar.

En Estados Unidos es tan habitual ir de camping que no tendréis ningún problema a la hora de encontrar cualquier cosa que necesitéis.

Servicios básicos

En Estados Unidos los campings pueden ser públicos o privados. Aunque puede haber notables diferencias entre unos y otros, la mayoría de campings ofrecen unos servicios básicos similares. Los precios suelen ir en función de lo que ofrecen. Cuanto más barato es el camping, más sencillas suelen ser sus instalaciones. Los precios son por tienda, normalmente con un máximo de cuatro ocupantes. A partir de esa cifra se cobra una cantidad extra por cada persona de más.

Muchos campings ofrecen la opción de preparar un buen fuego junto al que relajarse tras un largo día haciendo excursiones.
Muchos campings ofrecen la opción de preparar un buen fuego junto al que relajarse tras un largo día haciendo excursiones.

Qué incluye tu plaza de camping

La mayoría incluyen una mesa de picnic y una parrilla en todas las parcelas. Los baños varían mucho en cuanto a calidad. En este sentido nosotros nos encontramos con que los mejores fueron los de los campings públicos. Hay veces en que las duchas van incluidas en el precio. En cambio, en otros campings van con monedas o con unas fichas que limitan el tiempo de agua caliente disponible. Por último, también hay campings que no disponen de duchas. Dependiendo de su ubicación, algunos no tienen agua corriente y los baños son de compostaje. Es importante que os informéis antes en sus webs para no llevaros sorpresas.

En algunos campings públicos, especialmente en lugares muy demandados dentro de los parques nacionales, no es posible reservar, y hay que asegurarse de llegar muy temprano para coger una plaza. No obstante, la gran mayoría permiten realizar reservas anticipadas a través de su web.

Al llegar a la plaza de camping que tenemos reservada nos encontramos un cartel con nuestro nombre.
Al llegar a la plaza de camping que tenemos reservada nos encontramos un cartel con nuestro nombre.

En casi todos los campings se incluye una hoguera en la que poder hacer fuego. Evidentemente, no siempre es posible si hay restricciones por peligro de incendio. Suele haber un servicio de venta de leña, ya que no en todas partes está permitido recogerla del bosque. Para eso hay que consultar la normativa concreta de cada camping.

Algo que se nota enseguida al ir de camping en Estados Unidos es que por la noche suele haber muy poca iluminación. Es imprescindible que llevéis linternas para moveros en la oscuridad.

Como decimos, cada camping varía un poco del anterior, así que siempre consultad lo que ofrecen y lo que no.

Campings en los que nos alojamos

A continuación os presentamos un listado con los campings en los que nos alojamos nosotros. Os explicamos nuestra impresión general sobre cada uno de ellos, además de la información básica sobre los servicios que ofrecen.

Hobuck Beach Resort

Dirección: 2726 Makah Passage, Neah Bay, WA 98357.

Nos quedamos en este camping durante una única noche y lo elegimos por su cercanía a Cape Flattery y Neah Bay, una zona preciosa del estado de Washington. Nos costó 20 dólares y su ubicación junto a la playa resultó ideal.

De camping en Estados Unidos

Sin embargo, fue el peor camping en el que estuvimos y pasamos una noche horrorosa. El camping no ofrecía ninguna comodidad más allá de un trozo de césped en el que plantar la tienda. Ni parrilla para cocinar, ni mesa ni nada de nada (aunque se supone que algunas plazas sí que lo ofrecían, pero nosotros no llegamos a ver ninguna). Eso hubiera sido sobrellevable si no fuera porque en todo el camping solo encontramos una única ducha (y cuando decimos una, queremos decir literalmente solo una) para hombres y otra para mujeres.

Y de los baños mejor no hablamos: había uno (de nuevo, literalmente solo uno) con agua corriente, los demás eran wc portátiles repartidos por el camping. Y los que había no estaban demasiado limpios. Este camping puede estar bien si se viaja en autocaravana o se alquila una de sus cabañas, pero para ir de acampada nos pareció terrible. Sin embargo, si consultáis las críticas de otros usuarios en internet veréis que la mayoría están encantados con este camping. Así que igual fue que nos pilló con mal pie y solo le vimos pegas, quién sabe.

Cougar Rock Campground

Dirección: State Route 706 / Paradise Road, WA.

Nos quedamos dos noches en este camping durante nuestra visita a Mt. Rainier National Park y nos costó 20 dólares por noche. La ubicación del camping es estupenda, en pleno corazón del parque nacional y muy cerca de la zona de Paradise, una de las más espectaculares del parque. Es un camping magnífico, en mitad de un frondoso bosque y con unas instalaciones de lo más correctas. En nuestra plaza teníamos parrilla y mesa de picnic. La única pega es que no hay duchas, y en los grifos de los lavabos solo hay agua fría. Pero para una corta estancia como la nuestra no nos supuso un gran problema no poder ducharnos por una noche.

Johnson’s of St. Mary Campground

Dirección: 21 Red Eagle Road, St. Mary, MT 59417.

Por su localización este camping nos resultó muy práctico a la hora de visitar Glacier National Park. Aunque el parque nacional ofrece otros campings más céntricos, este estaba a mitad de camino de las dos zonas del parque que queríamos visitar y por eso lo elegimos. Este camping es privado y no pertenece a la red de campings de Glacier National Park. Nos costó 30 dólares por noche.

En la lavandería del camping pudimos hacer la colada.
En la lavandería del camping pudimos hacer la colada.

Las instalaciones son estupendas y ofrece un ambiente familiar muy agradable. Nos dieron una plaza de camping muy bonita, escondida y privada, y estuvimos de maravilla a pesar del frío horrible que pasamos por la noche. En nuestra plaza teníamos parrilla y mesa de picnic. Las duchas funcionan con fichas, que se entregan en recepción en el momento de registrarse y sirven para tener agua caliente durante algunos minutos. Cuenta con lavandería y el wifi junto a la zona de recepción funciona muy bien. El camping tiene un restaurante estupendo, con una decoración muy curiosa y comida casera para chuparse los dedos.

Grant Village Campground

Dirección: Grant Village, Yellowstone National Park, WY.

Nos alojamos aquí durante nuestra visita a Yellowstone National Park. Estuvimos un total de 4 noches, a un precio de 29 dólares cada una. Es un camping enorme, pero su distribución hace que no se note demasiado que hay muchísima gente a tu alrededor.

Las instalaciones son inmejorables. Lo más curioso es que las duchas no están dentro del propio camping, sino en un gigantesco edificio cercano (a un paseo de 10 minutos andando o a un par de minutos en coche). Al registrarte te dan una tarjeta en la que están marcadas las duchas que te corresponden (una por día). Cuando llegas a la entrada del edificio te tachan la casilla correspondiente y luego accedes a la enorme sala de duchas. No hay límite de tiempo y hay tantas duchas que nunca tuvimos que hacer cola. Justo al lado se encuentra la lavandería, por si hace falta.

La plaza de camping incluye todo lo necesario: parrilla y mesa de picnic. En Yellowstone National Park está permitido recoger leña del suelo, así que nos ahorramos un dinero a la hora de hacer fuego cada noche. Cerca del camping hay una enorme General Store donde comprar cualquier alimento que haga falta (pero más caro que en una tienda “normal”, así que mejor ir bien aprovisionado).

Ponderosa Campground

Dirección: 1815 8th Street, Cody, WY 82414.

En este camping privado pasamos una sola noche por 30 dólares. Nos quedamos en Cody para asistir a un auténtico rodeo y este camping nos vino genial. Está situado en el límite de la ciudad, muy cerca de todas partes. El camping es agradable, de ambiente familiar. Apenas hicimos uso de sus instalaciones porque estuvimos todo el día por ahí, pero pasamos un rato en su sala de entretenimiento usando el wifi gratis. Allí, además de un televisor y una pequeña biblioteca, también tienen juegos de mesa y una mesa de billar.

Cedar Pass Campground

Dirección: Cedar Pass Lodge 20681 South Dakota Highway 240, Interior, SD 57750.

Durante nuestra visita a Badlands National Park nos quedamos a pasar una noche en este camping. Situado dentro del parque nacional, nos costó 20 dólares. Aquí está prohibido hacer fuego por el riesgo de incendio, así que no hay parrillas. Sí que hay mesa de picnic, que está debajo de un pequeño techo que sirve de protección frente al calor que hace aquí en verano.

De camping en Estados Unidos

El camping cuenta con baños con agua corriente y duchas, pero nada más. Muy cerca de la entrada hay una tienda donde se vende comida y un poco de todo.

Merece la pena ir de camping en Estados Unidos

Esta es nuestra conclusión después de haberlo probado. Ir de camping en Estados Unidos resultó una gran experiencia para nosotros y en caso de futuros viajes a EEUU volveríamos a hacerlo. No se pierde nada por intentarlo, ¡al fin y al cabo siempre se está a tiempo de buscar un motel sobre la marcha!. Nosotros tuvimos que hacerlo a nuestro paso por Wisconsin, ya que hizo muy mal tiempo y llovió a mares. Pero cambiar los planes e improvisar ante las adversidades es parte inherente de cualquier viaje.

2 comentarios

  1. José Pedro Rubio Alcázar dice:

    Que paso con todo lo que comprasteis lo trajisteis de vuelta a España

  2. rodandoporelmundo dice:

    La mayor parte de cosas sí. Todo lo que traíamos de España volvió a casa con nosotros. De lo que compramos allí, tuvimos que dejar algunas cosas (como por ejemplo la silla plegable, porque no cabía en la maleta). Pero ten en cuenta que el dinero que nos gastamos en ese material fue mínimo, y el valor de lo que dejamos allí no superó los 20 dólares. La silla era lo más valioso y nos costó unos 7 dólares, para que te hagas una idea. En el último motel en el que hicimos noche antes de volver a casa, dejamos todas las cosas en la habitación junto con una nota para la limpiadora, por si se lo quería quedar en vez de tirarlo a la basura. ¡Espero que alguien le diera un buen uso!

Deja un comentario