Berlín en 6 días: información general.

En agosto de 2016 hicimos uno de los muchos viajes que llevábamos posponiendo un tiempo y, al fin, visitamos Berlín. Durante seis días llegamos a apreciar esta ciudad. Aunque a nivel monumental no ofrece demasiado al visitante, sin duda tiene muchos rincones interesantes que descubrir.

Una ciudad ideal para recorrer sin prisas

Berlín es una ciudad vibrante y cosmopolita, que invita a pasear por sus animadas calles y a disfrutar de su variada oferta gastronómica. También cuenta con una amplia oferta cultural para todos los gustos y siempre se encuentra algo nuevo que ver.

A pesar de la terrible guerra que sufrió no hace tantos años, de la que aún es posible observar sus terribles consecuencias en algunos lugares de la ciudad, y de haber quedado dividida en dos mundos opuestos, ha sabido salir adelante y vuelve a gozar de una normalidad y una cotidianidad que le fue arrebatada por la fuerza a costa de muchas vidas.

Berlín es una ciudad ideal para ser disfrutada sin prisas, de forma pausada y tomándose su tiempo para pasear por los distintos barrios y empaparse de su ambiente. Fue un viaje agotador físicamente, ya que aunque usamos mucho el transporte público para movernos de un lado a otro de la enorme ciudad, también caminamos muchísimo, porque para conocerla no hay nada mejor que recorrerla a pie.

En seis días da tiempo de ver y hacer mucho, aunque siempre se queda algo en el tintero que puede ser la excusa perfecta para volver en otra ocasión.

Un viaje low cost

En nuestro caso, hicimos este viaje intentado ahorrar al máximo en los gastos. Eso hizo que no visitáramos ningún museo (aunque en eso también influyeron las colas para entrar) ni ninguna atracción turística de pago. También ahorramos bastante en comida, comprando mucho en el supermercado en vez de ir a restaurantes. Aún así, disfrutamos de algunas muestras de la excelente comida que ofrece Berlín, que tiene opciones para todos los gustos y todos los bolsillos. En general no es una ciudad cara, todo depende de cómo cada cual se plantee el viaje.

Planificando la visita al Reichstag con antelación

Entre otras muchas cosas gratis que ofrece Berlín, una de las mejores es la visita al Reichstag. Lo único que debéis tener en cuenta es que antes de hacer la visita os tenéis que inscribir en su página web. Debéis seleccionar el día y la franja horaria en los que queréis visitarlo. En breve recibiréis un e-mail de confirmación que deberéis mostrar en la puerta de entrada el día en cuestión.

Conociendo Berlín como un local

Una amiga nuestra, que ya lleva varios años viviendo en Berlín, nos dio muchos buenos consejos y nos acompañó en un par de ocasiones para mostrarnos algunos lugares de lo más interesantes. Conocer Berlín desde el punto de vista de un local es quizá el mejor consejo al iniciar este viaje. Si eso no es posible, esperamos que nuestra experiencia os pueda servir de referencia y orientación antes de empezar a explorar la ciudad a vuestro propio ritmo. De momento, aquí os dejamos un poco de información general para ayudaros en vuestra planificación.

Nuestro presupuesto

Billetes de avión

187,96€ (93,98€ por persona). Viajamos con Ryanair que, a pesar del pésimo trato al cliente que ofrece, sigue siendo la compañía más económica para volar hasta allí.

Alojamiento

351,60€ (70,32€/noche). Nos alojamos en el hotel Ramada Hotel Berlin-Mitte (Chausseestrasse 118-120), situado junto a la parada de metro de Naturkundemuseum. El hotel es muy nuevo y no tenemos ninguna queja al respecto. La habitación que nos dieron era de un tamaño adecuado y estaba impoluta. Justo al lado de la puerta del hotel hay un estupendo supermercado de la cadena Rewe donde incluso venden comida preparada, cosa que nos vino muy bien para nuestro viaje “low cost”.

Transporte público

74,40€ (37,20€ por persona). Para movernos por la ciudad compramos un abono de transporte semanal para las zonas A-B-C.

Comida y bebida

181,42€ (una media de 30€/día). La verdad es que este dato lo ofrecemos a título meramente orientativo, ya que somos conscientes de que este tipo de gasto es muy personal. Como hemos mencionado ya, muchas de nuestras comidas y cenas fueron a base de comida preparada comprada en el supermercado o a base de bocadillos, lo que sin duda abarató mucho los costes, aunque no es algo que todo el mundo quiera hacer.

También hay que tener en cuenta que nosotros, por norma general, no tomamos alcohol (ni cerveza ni vino), lo que contribuye a que no se disparen los gastos en cuanto a bebida. Solo una noche que salimos a cenar con nuestra amiga, César se tomo una cerveza artesana, pero el resto del tiempo siempre optamos por agua o refrescos.

Por cierto, cuando compréis bebidas en botellas de plástico o cristal, tened en cuenta que os cobrarán 0,25€ por cada envase. Se trata de una tasa, pero este importe os lo devolverán si retornáis los envases vacíos. En los supermercados, por ejemplo, hay unas máquinas para devolverlos. A cambio os dan un vale por el importe en cuestión, que podéis gastar en el propio supermercado.

Seguro de viaje

Al ser ciudadanos de la Unión Europea no contratamos seguro de viaje, ya que contamos con una cobertura médica básica que consideramos que era más que suficiente para los pocos días que íbamos a pasar allí. Siempre conviene llevar encima la Tarjeta Sanitaria Europea para estas situaciones.

Cómo moverse por Berlín

El transporte público en Berlín es muy completo y funciona de manera excelente. Cuenta con una amplísima red de metro (U-Bahn) y tren de cercanías (S-Bahn) muy sencilla de usar. También se puede usar el tranvía o el autobús.

Lo más práctico y económico es adquirir un abono de transporte. Siempre sale más barato que comprar billetes sencillos. En nuestro caso, ya que íbamos a pasar seis días en la ciudad, lo que hicimos fue comprar un abono semanal, aunque los hay de distinta duración.

Zonas A-B-C

Optamos por comprar los abonos para las tres zonas en las que se divide Berlín (A-B-C) ya que así también teníamos incluidos tanto el aeropuerto de Schönefeld como Potsdam, la cercana ciudad que merece que dediquéis un día entero a conocerla.

Mucha gente lo que hace es comprar un abono para las zonas A-B y luego comprar una extensión a la zona C cuando les hace falta. Pero haciendo números, veréis que sale más a cuenta el abono A-B-C (si lo vais a usar como mínimo en dos ocasiones) que comprar después las extensiones a la zona C.

Los billetes se pueden comprar en las máquinas expendedoras que hay en todas las estaciones. Muchas de ellas no aceptan tarjeta de crédito y solo se puede pagar en efectivo. No está de más que llevéis siempre algo de dinero en efectivo encima por si acaso.

Los billetes solo tendréis que validarlos la primera vez que uséis el transporte público. Luego no hace falta. De hecho, si lo hacéis os pueden incluso llegar a multar. Esto resulta muy cómodo y agiliza mucho el acceso a las paradas de tren y metro, ya que no hay tornos de acceso en las estaciones.

Un aviso para aquellos que estéis pensando en arriesgaros a prescindir de comprar billetes dada la enorme facilidad para colaros: los revisores pasan con bastante frecuencia y se toman en serio su trabajo. De vosotros depende sopesar si os sale a cuenta la multa que seguro que os caerá.

Airport Express

Para ir desde el aeropuerto de Schönefeld (al que vuela Ryanair) al centro, hay que decir que la combinación de transporte público es muy buena. En la web del aeropuerto ofrecen buena información sobre ello. Lo ideal es coger el Airport Express. En nuestro caso cogimos el RE7, porque es más directo que los trenes S-Bahn. El RE7 para en las estaciones más importantes de Berlín (como Hauptbahnhof, Friedrichstrasse o Alexanderplatz). Desde allí simplemente se trata de hacer transbordo a la línea de metro que más os convenga.

Transporte público Berlín
El plano del U-Bahn y S-Bahn, con el que enseguida os familiarizaréis.

Berlín en bicicleta

Otro sistema eficaz para moverse por Berlín es la bicicleta. Es un medio de transporte muy popular y se alquilan por todas partes. Nosotros no la utilizamos porque a mí me da mucho miedo ir en bici por la ciudad, pero ya veréis que allí la usa todo el mundo. Además, la ciudad es tan llana que no tiene ninguna dificultad y cualquiera puede usarla. Eso sí, mucho cuidado. Allí los ciclistas van como locos, no respetan demasiado los carriles bici y se te cruzan por cualquier lado en las aceras.

Nuestra documentación previa

Para documentarnos antes del viaje, utilizamos la guía Berlín de la colección Intercity Guides. Es de la editorial Anaya Touring y contiene mucha información práctica. Además, incluye un mapa de la ciudad que a nosotros nos vino de maravilla.

Guía de Berlín

También os puede ser de mucha utilidad consultar la web de Visit Berlin, con muchísima información. En la misma web también podéis informaros sobre la Berlin Welcome Card. Esta tarjeta os sale muy a cuenta si tenéis intención de visitar determinados museos.


En los siguientes posts os contamos lo que vimos e hicimos día a día en Berlín, así como lo que más nos gustó y lo que menos. ¡Esperamos que os sea de utilidad!

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