Badlands National Park: un sorprendente paisaje en las Grandes Llanuras

Badlands

A nuestro paso por Dakota del Sur, durante nuestro road trip por el norte de Estados Unidos, pudimos admirar algunos paisajes sorprendentes. Tras disfrutar de una mañana en el Monte Rushmore pusimos rumbo al último parque nacional que visitaríamos durante el viaje: Badlands National Park. En un entorno árido y seco, las Badlands hacen honor a su nombre (“malas tierras”). Si bien durante las horas centrales del día, bajo un sol de justicia, no se aprecia tan bien su belleza, al atardecer la cosa cambia. La luz dorada de la puesta de sol consigue acentuar los intensos colores y las peculiares siluetas de sus formaciones erosionadas por el agua.

Llegando a Badlands National Park

Después de visitar el Monte Rushmore y de disfrutar de la experiencia de conducir por la Iron Mountain Road, ponemos rumbo a la pequeña población de Wall. Esta será nuestra vía de acceso a las Badlands, igual que para la mayoría de visitantes que llegan cada año a este parque nacional. Situada junto a la I-90, en Wall se toma el desvío hacia la SD-240, la carretera panorámica que es el eje principal del parque.

Es imposible olvidar que estamos atravesando las Grandes Llanuras, ya que durante los 90 km que separan Rapid City de Wall lo único que se puede contemplar a través de las ventanillas del coche son enormes extensiones de prados completamente llanos que se extienden hasta donde alcanza la vista.

La forma de Badlands National Park es un tanto irregular y cuenta con dos sectores bastante diferenciados. Nosotros nos limitamos a la zona norte, que suele ser la más visitada y la que ofrece las mejores vistas. Por falta de tiempo, solo pudimos dedicarle una tarde. Es por ello que, aparte de recorrer la carretera panorámica SD-240 y pararnos en todos sus miradores, no tuvimos ocasión de hacer mucho más.

Por suerte para nosotros, el camping donde nos alojamos está muy bien situado y eso nos permitió aprovechar al máximo el escaso tiempo disponible. El Cedar Pass Campground no ofrece grandes lujos, pero tiene todo lo necesario para disfrutar de una estancia agradable. A su lado se encuentra el Cedar Pass Lodge, que ofrece mayores comodidades. Por supuesto, en Wall también hay otras opciones de alojamiento disponibles, pero por 20 dólares estuvimos muy a gusto en nuestro camping.

Preparando unos sandwiches para cenar en nuestra plaza de camping de Cedar Pass Campground.

Wall Drug Store: una parada obligada en esta curiosa tienda

Wall es famosa por un buen motivo: la peculiar Wall Drug Store. Ya sea para desayunar, comer o simplemente curiosear, no hay que perderse esta famosa tienda. En funcionamiento desde 1931, Wall Drug Store es un reclamo turístico para cualquiera que recorra este tramo de la I-90.

Ya desde Rapid City la carretera está repleta de carteles anunciando sus bondades, como ofrecer agua fría gratis o el café a 5 centavos. Si uno no conoce el lugar de antemano, desde luego los carteles harán que le pique la curiosidad. Nosotros ya habíamos oído hablar de la tienda e íbamos con la intención de parar a comer allí. ¡Lo que no esperábamos era que fuera tan absolutamente gigantesca y divertida!

El hot beef sandwich acompañado de puré de patatas es el plato estrella de la casa. Incluso con el litro de salsa que le añaden, sigue estando bastante seco. También es posible comer un enorme trozo de jamón al horno con ensalada de patata y alubias en salsa. Sumándole una taza de café por 5 centavos y un par de refrescos, la comida nos costó algo menos de 28 dólares.

El sueño de cualquier niño

Con una decoración totalmente kitsch y exagerada, este lugar es perfecto para una pausa tras varias horas al volante. Y si viajáis con niños seguro que disfrutan un montón. Wall Drug Store cuenta con numerosas atracciones y áreas de juego para ellos, y os podemos asegurar que les encantará este sitio. Un enorme Jackalope (un animal imaginario que es un cruce entre una liebre y un ciervo) les espera en el patio trasero para que se monten sobre su lomo y se hagan unas divertidas fotos de recuerdo, y tampoco pueden perderse su famoso T-Rex. Podéis echar un vistazo a su página web para descubrir más cosas sobre este curioso lugar.

Incluso con este mapa es fácil perderse en Wall Drug Store.

Por supuesto, los adultos también encontraréis montones de rincones divertidos para explorar. El enorme lugar cuenta con tiendas donde encontrar casi cualquier cosa (ropa, calzado, golosinas, libros, juguetes, material de acampada…). También hay una pequeña capilla y una galería de arte, así que el entretenimiento está asegurado.

Explorando Badlands National Park

Tras rellenar gratis nuestras botellas de agua, abandonamos Wall Drug Store y nos adentramos en el parque nacional de las Badlands. El lugar es árido y caluroso, así que es imprescindible llevar agua, un sombrero y un buen protector solar. Decidimos ir directos al camping antes de que se haga demasiado tarde. Una vez instalados, empezaremos a explorar el lugar. Aún habiendo tomado esta decisión, no podemos evitar ir parando en todos los miradores que encontramos a lo largo de la SD-240. Las vistas son demasiado buenas como para ignorarlas.

Badlands National Park está situado sobre una meseta erosionada que ofrece unas vistas panorámicas inmejorables de los alrededores. En las partes bajas hay enormes extensiones de prados en los que es fácil contemplar grandes manadas de bisontes pastando, especialmente al atardecer. Pero la verdadera seña de identidad de las Badlands son sus pináculos de tierra arcillosa de color blanquecino, surcada por vetas de un color rojizo. Con la luz del sol adecuada, resaltan de manera espectacular.

Lo más aconsejable es recorrer la carretera SD-240 sin prisas, parando con frecuencia y disfrutando del entorno. Por toda la zona abundan los perros de las praderas, montando guardia a la entrada de sus madrigueras. Es fácil ver una larga hilera de coches parados en la cuneta mientras sus ocupantes hacen fotos a estos graciosos animalitos.

Una ruta de mirador en mirador

En cuanto a los miradores, todos ofrecen vistas interesantes. Los que nosotros destacaríamos son los siguientes: Pinnacles Overlook, White River Valley Overlook, Panorama Point y Yellow Mounds Overlook. Las mejores horas del día para disfrutar del paisaje son las del amanecer y las de la puesta del sol. Nosotros tuvimos la enorme suerte de disfrutar de la luz dorada del atardecer, que hace resaltar las franjas rojizas en la roca y crea unos bonitos contrastes.

En Yellow Mounds Overlook, además de los tonos rojizos, los tonos ocres son también muy intensos. Con la puesta de sol adquieren una intensidad espectacular. Es sin duda el rincón del parque que más nos gustó.

Al atardecer este rincón del parque se vuelve mágico.

Una interesante historia geológica

Sean cuales sean los miradores en los que os detengáis, todos ellos os permitirán contemplar de cerca las peculiares formas de las Badlands. Formadas durante el Cretácico superior, las arcillas y otros materiales sedimentarios se fueron acumulando en capas en lo que antiguamente fue el fondo de un mar. Una vez desaparecido este mar tras la formación de las Black Hills y las Montañas Rocosas, los sedimentos siguieron depositándose a lo largo de millones de años gracias a la aportación de los ríos, convirtiendo toda esta zona en una enorme pradera inundable. Con la aparición de un clima cada vez más seco, la vegetación existente empezó a escasear y el agua y el viento fueron erosionando el terreno.

Gracias a esta erosión podemos hoy contemplar las franjas de distintos colores que nos muestran las diversas etapas geológicas. El terreno está formado principalmente por areniscas y arcillas, que son extremadamente frágiles frente a la erosión. Es fácil comprobarlo, ya que solo con apoyar una mano sobre ellas notaremos como se desmenuzan con facilidad. Los barrancos, cañones y pináculos que componen el paisaje de las Badlands son fruto de esa erosión.

Un terreno rico en fósiles

Badlands National Park destaca por la gran cantidad de fósiles hallados en sus tierras. La mayoría datan del Eoceno y del Oligoceno. Los hay de todo tipo, incluso marinos. Es fácil verlos entre la tierra arcillosa si os fijáis un poco. Si os interesa este tema en particular, podéis acercaros hasta el Fossil Exhibit Trail. A través de una pasarela de madera de apenas 400 metros podréis contemplar una pequeña exposición con réplicas de algunos de los más importantes que se han encontrado por la zona. A nosotros personalmente no nos pareció demasiado interesante, pero seguro que acompañados de un ranger que nos hubiera ido dando las explicaciones pertinentes lo habríamos disfrutado más.

Un breve paseo por uno de los senderos del parque

En Badlands National Park hay varios senderos que se pueden recorrer y que permiten internarse un poco en el terreno. Después de instalarnos en el camping nos decidimos a hacer una breve excursión, además de volver a los mejores miradores para contemplar la puesta de sol.

Disfrutando de unos momentos de soledad en uno de los miradores.

La única pega con la que os encontraréis en verano es el tremendo calor. Es importante que os aseguréis de llevar agua suficiente, así como el calzado adecuado. Y recordad que en esta zona hay serpientes de cascabel, así que cuidado por donde pisáis.

En la página web del parque hay información sobre todos los senderos que podéis recorrer. Algunos son aptos para todo el mundo, mientras que otros tienen un nivel de dificultad más elevado. Todos ellos se concentran en la zona más cercana al centro de visitantes Ben Reifel. Os dejamos un mapa de esta zona con todos los senderos señalizados.

Fuente: National Park Service

Uno de los senderos más populares es el Notch Trail. Con algo menos de 2,5 km, no está recomendado para gente con miedo a las alturas. Teniendo en cuenta que en un punto determinado hay que trepar por una escalera de mano (que luego habrá que bajar a la vuelta), es fácil comprender el motivo. Si hubiéramos dispuesto de más tiempo, sin duda nos habría gustado recorrer este sendero.

Saddle Pass Trail

Pero acercándose la hora de la puesta de sol (que no queríamos perdernos bajo ningún concepto) nos decantamos por otro sendero: el Saddle Pass Trail.

Este puente conduce al inicio del Saddle Pass Trail.

El sendero es apenas un caminito abierto entre las rocas, y tiene una pendiente considerable en su primer tramo. Solo tiene 400 metros, aunque luego enlaza con otros senderos, como Castle Trail y Medicine Root Trail. Insistimos nuevamente en la necesidad de llevar agua. No os confiéis creyendo que con un sendero tan corto no os va a hacer falta.

Subiendo por Saddle Pass Trail.

Una puesta de sol inolvidable

Como ya hemos comentado antes, la mejor forma de apreciar la belleza de Badlands National Park es contemplando la puesta de sol desde alguno de sus miradores. Uno de los más espectaculares es el Yellow Mounds Overlook. Os recomendamos disfrutar de la mejor luz del atardecer en este punto. Después nos dedicamos a terminar de aprovechar la luz del día en otros puntos del parque.

Conducir al atardecer por la zona de Yellow Mounds es una maravilla.

Si tenéis suerte como nosotros, igual os topáis con un ciervo que haya salido a pastar a última hora de la tarde. Estaba mudando el pelaje y se quedo quieto durante un buen rato mientras le hacíamos algunas fotos.

Por cierto, si sois aficionados a la astronomía entonces las Badlands os parecerán el paraíso. Si estáis por la zona durante la noche, no os perdáis la oportunidad de contemplar el cielo nocturno. Al estar tan aislados de cualquier rastro de civilización y de cualquier contaminación lumínica, las estrellas parecen casi al alcance de la mano.

Con la imagen en mente del sol convertido en una enorme bola roja en el cielo, nos vamos a acostar. Las Badlands nos han parecido un hermoso rincón en el que bien vale la pena detenerse un poco. Tras disfrutar de una relajada tarde en el parque hemos podido reponer fuerzas para la siguiente etapa del viaje: unas carreteras rectas e infinitas que nos llevarán hasta el corazón de la comunidad Amish de Minnesota.

Incluso con el reflejo del sol en la lente de la cámara de fotos, es imposible no apreciar la belleza de la puesta de sol en Badlands National Park.

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